Hace algunos años, cuando mi futuro académico dependía de mi trabajo, me desempeñaba como una entusiasta vendedora en el "caracol", conocido centro comercial de mi ciudad... mis horas de descanso eran escasas y por lo tanto el shopping estaba restringido a algunos permisos que conseguía durante mi horario de colación... Fue así como en una de esas carreras contra el tiempo, buscando regalitos, me detuve frente a un gigantesca vidriera recién instalada. Sentí que alguien se puso muy cerca mio, era bastante grande, nada raro para mi escaso tamaño, pero al girarme puede percibir algo mas que su grandeza, su barriga desproporcionada chocaba con el escaparate, su barba blanca y larga se distinguía bajos sus ojos muy claros. Su sonrisa cariñosa me sorprendió inspeccionándolo.
No pude dejar de sentir una emoción profunda al notar su especial presencia. Puso su mano sobre mi cabeza y me deseo feliz navidad... se alejo con paso lento y pude notar que esta vestido con una apretada jardinera de jeans y una camisa escosesa... quede observándolo perpleja, aun no puedo describir lo que sentí...
Todavía hoy creo que fue el Viejito Pascuero, San Claus, Papá Noel o como quieras llamarlo... Hoy en día todos dudan de la magia... a mi un señor de barba blanca me lo devolvió hace algún tiempo... cree nunca es tarde...
